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Cómo acertar al elegir almohada

Por Moshy

13/10/2026

Una buena almohada es la primera garantía de un descanso reparador. Si te despiertas con dolor de garganta o de hombros, quizá sea el momento de cambiar tu almohada. ¿Sabes cómo elegir lo que te va mejor? Podemos ayudarte.

La almohada ideal no existe; para escogerlo es necesario tener en cuenta los hábitos de sueño, la complexión física de cada uno y, por supuesto, es fundamental conocer la firmeza del colchón donde descansamos.

El tamaño

La anchura de la almohada debería superar siempre la de tus hombros. Es recomendable utilizar almohadas individuales para tener libertad de movimiento sin molestar a la pareja.

La altura y firmeza de la almohada

Altura de la almohada Firmeza de la almohada Posición de descanso Firmeza del colchón Modelo recomendado
Baja (< 8 cm) Baja De boca terrosa / De espalda / Niños de transición (de la cuna a la cama) Alta Peque, Mini-Peque, Palma
Media (10-12 cm) Media De espalda / De lado Media Élite, Plumón, Brillantina, Ibiza, Form, Maby látex
Alta (12-15 cm) Alta De lado Baja Alba, British-plus, Dune
Muy Alta (> 15 cm) Alta De lado / Ligeramente incorporado Baja Segura, Sensil

¿Cuál es el mejor relleno de almohada?

Los más habituales son de pluma y penacho, de látex, sintéticos o de viscoelástica.

Pluma y penacho

  • Cuanto mayor sea el tamaño de los penachos, menos cantidad hace falta para conseguir un determinado volumen o firmeza en la almohada.
  • Podemos afirmar que, en términos generales, el ganso, por tener un tamaño superior al pato, tiene los penachos de mejor calidad.
  • Las almohadas con relleno de plumas son blandas y muy suaves.
  • Se recuperan fácilmente sacudiéndolos o picándolos suumente.
  • Es conveniente ventilarlos para eliminar la transpiración del cuerpo.
  • Son lavables.
  • Este tipo de almohada está más pensado para quien duerme de boca parda o para quien decide descansar con una almohada muy bajo.

Almohadas de látex

El látex es un polímero natural que se obtiene a partir de la sabia lechosa del árbol del caucho ( Hevea Brasiliensis ). Entre sus propiedades destacan:

  • La elasticidad, que permite una adaptación perfecta sobre la almohada.
  • Alta transpiración.
  • Propiedades antibacterianas y antifúngicas.
  • Gran durabilidad: es indeformable y biodegradable.
  • Es insoluble en agua y no acumula electricidad estática.
  • Envejecimiento lento por el uso.
Todas estas propiedades lo convierten en un material muy apreciado y utilizado tanto en colchones como en almohadas. Está pensado para las personas que descansan de espaldas o de lado y eligen oír la almohada al descansar.

Almohadas de fibra o sintéticos

La fibra de poliéster es un polímero formado por moléculas lineales de un grupo éster. Suministrada en forma de filamento cortado, es una fibra que, en función de su rizado y acabado posterior, presenta aspectos muy variados y llamativos. Tiene muy buena resistencia mecánica, óptima estabilidad, no se encoge y se seca con facilidad.

Durante su proceso de cardado en multicapas se obtiene una napa cuyas características principales son: la densidad uniforme, el volumen y la suavidad. Entre sus propiedades destacan:

  • La adaptación ergonómica.
  • La capacidad de recuperación y transpiración.
  • Tacto muy suave, símil dubeto .
  • Comportamiento analérgico.
  • Mantenimiento de las propiedades después de lavarlos.
  • Envejecimiento lento por el uso.
  • Son lavables.
Existe tanta variedad de modelos y firmezas que son aptas para todo tipo de personas y hábitos de descanso.

Almohadas de viscoelástica

Conocida también como foam de memoria, es un material de alta tecnología desarrollado en la década de los 70. Ofrece una sensación de ingravidez al adaptarse de forma absoluta al organismo, en función de la presión y temperatura que recibe del cuerpo.

Utilizado como núcleo en la almohada, potencia sus propiedades ergonómicas, eliminando puntos de apoyo inadecuados sobre las cervicales y alargando el tiempo considerado como óptimo durante nuestro descanso.

Cuídalo bien

Una vez escogida la almohada, es importante que tengas buen cuidado; alargarás su vida útil, que se puede extender hasta unos 5 años.

  • Aera la almohada habitualmente: abre las ventanas antes de hacer la cama y ventilar bien, al aire, una vez a la semana.
  • Gíralo a menudo: así evitarás que se deforme.
  • Compra una almohada lavable: basta con lavarla una o dos veces al año.
  • Utiliza una funda de protección que, esa sí, deberías lavar cada dos meses.
  • Pica o sacude habitualmente la almohada: tendrás la sensación de que cada día estrenas almohada.